Adorno

En el corazón santificado no habrá cabida para el atavío exterior, sino una búsqueda ferviente y ansiosa del adorno interior.
(Testimonios T1, 55)

La apariencia exterior es un reflejo del corazón.
(Testimonies for the Chruch, tomo 1, 131)

Me ha sido mostrado que los aros eran una abominación, y que cada observador del sábado debe por su influencia reprobar esta moda ridícula que ha puesto un velo sobre el pecado.
(Review and Herald, 27 agosto de 1861)

En la vida del verdadero cristiano el adorno exterior estará siempre en armonía con la paz y santidad interiores.
(HA, 417)

La ropa llamativa o cara no sienta bien a los que creen que estamos viviendo en los últimos días del tiempo de gracia.
(CMC, 315)

La apariencia exterior es un índice de lo que hay en el corazón.
(EUD, 90)