Aire

De la vida al aire libre, hombres y mujeres y niños experimentan el deseo de ser puros y sin mancha.
(C. Salud, 164)

Dependemos más del aire que respiramos que de los alimentos que ingerimos.
(T2, 466)

Muchos sufren enfermedades porque se niegan a recibir en sus habitaciones durante la noche el aire puro nocturno.
(T2, 468)