Compasión

(A Dios) le causan pena toda desviación de la justicia, todo acto de crueldad, todo fracaso de la humanidad en cuanto alcanzar su ideal.
(La Educación, p.263)

Cuando veamos almas alejadas de Cristo debemos ponernos en su lugar y sentir arrepentimiento en su favor delante de Dios, y no descansar hasta que las llevemos al arrepentimiento. Si hacemos todo lo que podamos y sin embargo no se arrepienten, el pecado está a las puertas de ellas; pero todavía debemos sentir dolor de corazón debido a su condición, mostrándoles cómo arrepentirse y tratando de guiarlas paso a paso a Jesucristo. (MS 92, 1901; CBA, T 7, p.971)

Los que no sienten pesar por su propia decadencia espiritual ni lloran por los pecados ajenos, quedarán sin el sello de Dios…
(Maranata, p. 238)

¡Cuán poco simpatizamos con Cristo en lo que debiera ser el lazo de unión más fuerte entre nosotros y Él, esto es, la compasión por los depravados, culpables y dolientes, que están muertos en delitos y pecados! La inhumanidad del hombre para con el hombre es nuestro mayor pecado.
(Ministerio de Curación, p. 120)