Domingo

La ley de Dios constituirá el nudo de la gran lucha que origina el conflicto entre Cristo y sus ángeles por una parte, y Satanás y los suyos por la otra, y será una lucha decisiva para todo el mundo. . . . Hombres que estarán ocupando puestos de responsabilidad, no solamente ignorarán y despreciarán el sábado ellos mismos, sino que desde sus sagrados púlpitos instarán a la gente a la observancia de el primer día de la semana, recurriendo a la tradición y a la costumbre en favor de esta institución hecha por el hombre.
(Servicio Cristiano, 193; RH, 28 Junio 1884)

Habrá comunicación de espíritus que declararán que Dios les envió para convencer de su error a los que rechazan el domingo y afirmarán que se debe obedecer a las leyes del país como la ley de Dios.
(Conflicto, 648)

El domingo es la mejor oportunidad para los que tienen espíritu misionero de celebrar escuelas dominicales y presentarse a la gente en la forma más sencilla posible, para hablarles del amor de Jesús por los pecadores y enseñarles las Escrituras. . .
Abstenerse de trabajar en domingo no equivale a recibir la marca de la bestia, y donde esto promueva el interés de la obra, debiera hacerse. No debiéramos ponernos en evidencia por trabajar en domingo. . .
(MAR, 175)

Así como el sitio de Jerusalén por los ejércitos romanos fue la señal para que huyesen los cristianos de Judea, así la asunción de poder por parte de esta nación [los Estados Unidos], con el decreto que imponga el día de descanso papal, será para nosotros una amonestación. Entonces será tiempo de abandonar las grandes ciudades, y prepararnos para abandonar las menores en busca de hogares retraídos en lugares apartados entre las montañas.
(MAR, 178)

I saw all that “would not receive the mark of the Beast, and of his Image, in their foreheads or in their hands,” could not buy or sell. (Rev. 13:15-17) I saw that the number (666) of the Image Beast was made up; [Rev.13:18] and that it was the Beast that changed the Sabbath, and the Image Beast had followed on after, and kept the Pope’s, and not God’s Sabbath. And all we were required to do, was to give up God’s Sabbath, and keep the Pope’s, and then we should have the mark of the Beast, and of his image.
(A World to the Little Flock, 19)