Dudas

Los que son asediados por las dudas y que tienen dificultades que no pueden resolver, no debieran arrojar la misma confusión sobre otras mentes débiles.
(Testimonios 1, 312)

No debemos hablar de nuestras dudas ni de nuestras pruebas, porque aumentan de tamaño cada vez que nos referimos a ellas.
(Mente, Carácter y Personalidad, tomo2, 601)

Los que deseen dudar, podrán hallar oportunidad para ello; los que deseen creer, tendrán bastantes evidencias en qué basar su fe.
(Testimonios T1, 582)

La enseñanza de esta parábola ilustra la forma como Dios trata con los hombres y los ángeles. Satanás es un engañador. Cuando pecó en el cielo, ni siquiera los ángeles leales alcanzaron a discernir plenamente su carácter. Esta es la razón por la cual Dios no lo destruyó de inmediato. Si lo hubiera hecho, los ángeles santos no habrían comprendido la justicia y el amor de Dios. Una duda acerca de la bondad de Dios habría sido como semilla del mal que habría producido el amargo fruto del pecado y la miseria. Por lo tanto no se destruyó al autor del pecado, a fin de que desarrollara plenamente su carácter.
(Alza Tus Ojos, 4 marzo, p. 75)

No permitan que un solo rayo de la luz del cielo sea puesto en tela de juicio ni que quede en duda. El Señor les ha revelado con gran poder su gracia, su misericordia y su amor; y quien critique la obra de Dios diciendo que suscita un entusiasmo indebido y la califique de fanatismo, ciertamente se está ubicando en un terreno peligroso.
(Cada Día Con Dios, 13 febrero, p. 52)

Cuando miráis la cruz del Calvario, no podéis dudar del amor de Dios o de su deseo de salvar.
(A Fin de Conocerle, Lunes 27 de Diciembre, p. 369)

La bendición de Dios reposará sobre cada alma que se consagre plenamente a él. Cuando busquemos a Dios de todo corazón, lo encontraremos. Dios tiene celo por nosotros, y quiere que hagamos una obra cabal para la eternidad. Él volcó todo el cielo en un don, y no hay razón para dudar de su amor. Contemplemos el Calvario…
(Dios Nos Cuida, 1 Febrero p. 40)

Dios nos ha dado suficientes evidencias de su amor, y no debemos dudar de su bondad porque no entendamos los actos de su providencia.
(Conflicto de los Siglos, p. 51)

Satanás ha echado la negra sombra de su interpretación sobre la Palabra de Dios, y ha inducido a los hombres a dudar de la bondad divina.
(Ministerio de Curación, p. 79)

Confiemos en la Palabra de Dios implícitamente, recordando que somos hijos e hijas suyos. Ejercitémonos en creer su Palabra. Herimos el corazón de Cristo al dudar, cuando nos ha dado al evidencia de su amor.
(En Lugares Celestiales, 14 abril, p. 111)

Poner en duda las promesas de Dios o su amor es deshonrar al Señor, porque dudar es cuestionar su carácter y su palabra.
(CBA, t 6, p. 515)

Cuando seamos atraídos a Jesús y nos regocijemos en la plenitud de su amor, nuestras dudas y tinieblas desaparecerán ante la luz de su presencia.
(Camino a Cristo, 113, 114)

Por medio de la cruz sabemos que nuestro Padre celestial nos ama con amor infinito y eterno.
(RH 29-4-1902). (CBA. 1107)

El trono de Justicia debe asegurarse eternamente y para siempre… Todas las dudas quedarían contestadas para siempre mediante el sacrificio que Cristo estaba por realizar, y la raza humana sería salva si retornaba a su lealtad. Únicamente Cristo podía restaurar el honor del gobierno de Dios. La cruz del Calvario sería contemplada por los mundos no caídos, el universo celestial, las agencias satánicas y la raza caída, y toda boca sería silenciada.
(Exaltad a Jesús, 31 de agosto, p. 251)

(EN EL CIELO) No hay errores oscuros que nublen el intelecto. La verdad y el conocimiento claros, vigorosos y perfectos- han ahuyentado toda duda, y ninguna penumbra de duda arroja su sombra funesta sobre sus felices habitantes.
(Eventos de los Ultimos Días, p. 300)

El plan de Dios es presentar suficiente evidencia del carácter divino de su obra para convencer a todos los que honradamente desean conocer la verdad. Pero él nunca suprime toda oportunidad de dudar. Todos los que deseen dudar y cavilar, encontrarán ocasión para hacerlo. (…)
Ningún acopio de evidencia convencerá a los hombres de la verdad mientras no estén dispuestos a rendir su orgullo…
(Mensajes Selectos, t1, 82)

Satanás le sugirió a Cristo que Dios no habría dejado a su Hijo en esa condición de necesidad y sufrimiento real. Esperaba sacudir la confianza de Cristo en su Padre que le había permitido llegar a esa condición de extremo sufrimiento en el desierto donde nunca habían pisado los pies de los hombres. Satanás esperaba inspirarle dudas en cuanto al amor de su Padre dudas que encontraran abrigo en la mente de Cristo.
(Mensajes Selectos, t 1, 323)

Nuestro Señor Jesús le ha expresado su amor dando su propia vida para que Ud. Sea salva; no debe desconfiar de su amor.
(Mensajes Selectos t 3. p. 372)

Los hombres pueden negar a Cristo calumniando, hablando insensatamente y profiriendo palabras falsas o hirientes. Pueden negarle rehuyendo las cargas de la vida, persiguiendo el placer pecaminoso. Pueden negarle conformándose con el mundo, siguiendo una conducta descortés, amando sus propias opiniones, justificando al yo, albergando dudas, buscando dificultades y morando en tinieblas. De todas estas maneras, declaran que Cristo no está en ellos. Y “cualquiera que me negare delante de los hombres –dice él,– le negaré yo también delante de mi Padre que está en los cielos.”
(DTG, 324)

Estuvo delante del mundo como el inmaculado Cordero de Dios. Cuando lo rodeaba la humanidad doliente, él que estaba en la salud de la perfecta virilidad, fue como uno afligido con ellos. Esto era esencial para que pudiera expresar su perfecto amor por la humanidad (Manuscrito 18, 1898).
(A Fin de Conocerle, p. 69)

Recordad, hermanos míos, que Dios es amor, (…) El es perfecto en sabiduría, justicia y amor.
(Joyas Testimonios 3, p. 99-100)

“Satanás (…) ha inducido a los hombres a dudar de la bondad divina”
(Ministerio de Curación, p. 79)

“Satanás sabe sugerir dudas e idear objeciones contra el testimonio directo que Dios envía, y muchos piensan que es una virtud, un indicio de inteligencia ser incrédulos, dudar y argüir. Los que desean dudar tendrán bastante oportunidad de hacerlo.”
(Joyas Testimonios t1, 330)

Si tenéis dudas de cualquier asunto, debéis consultar en primer lugar las Escrituras.
(Mensajes para Jóvenes, 154)

No debemos hablar de nuestras dudas ni de nuestras pruebas, porque aumentan de tamaño cada vez que nos referimos a ellas.
(Mente, Carácter y Personalidad, tomo2, 601)