Glotonería

El comer, y el beber y el vestirnos son llevados a tales excesos que se convierten en crímenes. se hallan entre los pecados mas notables de los últimos días, y constituyen una señal de la segunda venida de cristo. (Consejos Régimen Alimenticio, p.72.)

La palabra de Dios coloca el pecado de la Glotonería en el mismo catalogo que la ebriedad. Tan ofensivo era este pecado a la vista de Dios que el señor dio instrucciones a Moisés para que el niño que no se refrenara en materia de apetito, sino que engullera cualquier cosa que su gusto le exigiera, fuera llevado por sus padres delante de los gobernantes de Israel para ser apedreado. (Consejos Régimen Alimenticio, p.158.)

La complacencia excesiva en el comer o el beber, en el dormir o el mirar, es un pecado. (Consejos Régimen Alimenticio, p.168.)

Una de las mas fuertes tentaciones a que el hombre tiene que hacer frente es la del apetito.
(Consejos Régimen Alimenticio, p.173.)

Por medio del apetito, satanás gobierna la mente y el ser entero.
(Consejos Régimen Alimenticio, p.198.)

Para Cristo, como para la santa pareja del Eden, el apetito fue la base de la primera gran tentación. Precisamente donde empezó la ruina, debe empezar la obra de nuestra redención.
(Consejos Régimen Alimenticio, p.219.)

El comer con demasiada frecuencia y en cantidades demasiado grandes, recarga los órganos digestivos y afiebra el organismo. la sangre se vuelve impura, y como resultado de esto ocurren varias clases de enfermedades.
(Consejos Régimen Alimenticio, p.225.)

Las victimas de la intemperancia (…) Están bajo el poder de un demonio. (M. Curación, p 128)

Cuando cristo se veía mas fieramente asediado por la tentación,
no comía. (Testimonios T1, p 219)

Los que participan de cualquier intemperancia, sea en comer o en
beber, malgastan sus energías físicas y debilitan su poder moral.
(Testimonios t1, p 416)

Los que son esclavos del apetito no alcanzaran a perfeccionar el
carácter cristiano. (Testimonios T1, pg. 422,423)

La razón por la que muchos de los nuestros caeran en el tiempo de prueba, estriba en el descuido de la temperancia y en la
complacencia del apetito. (…) Adán y Eva perdieron el edén por la complacencia del apetito, y nosotros solamente podemos ganarlo de nuevo si nos reformamos. (temperancia, p.33)

Satanás (…) gana fácil acceso a los que son esclavos del apetito.
la intemperancia de cualquier clase es una violación de las leyes de nuestro ser. (Temperancia, p.129)

Adán cayo por la satisfacción del apetito; cristo venció por la negación del apetito. y nuestra única esperanza de recuperar el edén es por medio de un firme domino propio. (Maranata, p. 79)

Los que colocan tanta comida en su estómago, y de ese modo recargan a la naturaleza, no podrán apreciar la verdad aunque la oyeran explicada en detalle.
(T2, 325)

Es imposible para los que son complacientes con el apetito lograr la perfección cristiana.
(T2, 357)

El comer en demasía tiene un efecto peor sobre el organismo que el trabajar en exceso.
(T2, 368)

El comer en exceso entumece y casi paraliza la energía nerviosa del cerebro.
(T2, 369)

Miles han complacido sus apetitos pervertidos, han ingerido lo que llamaban una buena comida, y como resultado han contraído una fiebre, o alguna otra enfermedad aguda y la muerte cierta. . . . Y estos suicidas han sido alabados por sus amigos y el ministro, quienes declararon que habían ido directamente al cielo al morir. ¡Que pensamiento! ¡Glotones en el cielo! No, no; los tales no entrarán nunca por las puertas de perlas de la ciudad de Dios.
(3T, 136)