Obras

Si bien es cierto que las buenas obras no salvaran ni una sola alma, sin embargo es imposible que una sola alma sea salvada sin buenas obras. (Mensajes Selectos, t 1, p.442)

Se oye mucho hablar sobre la fe, pero necesitamos oír mucho mas sobre las obras. muchos están engañando sus propias almas viviendo una religión fácil, acomodada, y sin ninguna cruz. (Signs of The Times, 16 Junio, 1890)

No sólo hemos de cesar de hacer el mal, sino que debemos aprender a hacer el bien.
(Mensajes Selectos, t1, p. 257)

Todas vuestras obras no pueden salvaros; sin embargo, es imposible que seáis salvos sin buenas obras.
(Mensajes Selectos, tomo 3, 165)

El hombre ha de salvarse por la fe, no por las obras; sin embargo, su fe debe manifestarse en obras.
(PP. 283)

Los que no hacen nada en la causa de Dios, dejarán de crecer en gracia y en el conocimiento de la verdad.
(Consejos Maestros, 503)

Muchos están aguardando que se les dé algo grande que hacer mientras desperdician diariamente las oportunidades que tienen de ser fieles a Dios. Diariamente dejan de cumplir con todo el corazón los deberes pequeños de la vida. Mientras aguardan alguna obra grande en la cual podrían ejercer los importantes talentos que creen tener, y así satisfacer sus anhelos ambiciosos, van transcurriendo los días.
(PR. 358)

No tenemos en nosotros mismos un solo átomo de justicia propia en el que podamos apoyarnos. Todo lo que alguna vez hayamos hecho lo hicimos porque Jesús nos dio su fortaleza y su poder, y no porque hubiera habido en nosotros alguna bondad, sabiduría o justicia inherentes.
(ATO, 125)

Nuestras buenas obras no salvarán a nadie, pero no podemos ser salvos sin buenas obras.
(MGD, 309)

Fuera de Cristo no podemos hacer ninguna cosa buena.
(Ser Semejantes a Jesús, 212)

Cuando vivamos por la fe en el Hijo de Dios, los frutos del Espíritu se verán en nuestra vida; no faltará uno solo. (…) Entonces no habrá crecimiento ni frutos. Puede haber una relación aparente con Cristo, sin verdadera unión con él por la fe. El profesar la religión coloca a los hombres en la iglesia, pero el carácter y la conducta demuestran si están unidos con Cristo. Si no llevan fruto, son pámpanos falsos.
(DTG, 631,632)