Oposición

¿Quienes están siguiendo el consejo de Dios en este tiempo? ¿Son aquellos que virtualmente excusan los males entre el profeso pueblo de Dios y quienes murmuran en su corazón, aunque no abiertamente, contra aquellos que reprenden el pecado? ¿Son aquellos que se colocan contra quienes reprenden el pecado y simpatizan con los que obran el mal? ¡Ciertamente no! A no ser que se arrepientan, y dejen el trabajo de Satanás al oprimir a aquellos que tienen la pesada carga de denunciar los pecadores de Sión, nuca recibirán el sello de aprobación de Dios. Ellos caerán en la destrucción general de los impíos…
(Testimonies, 3, 267)

Mantened una actitud afirmativa (…) Si Cristo no se hubiera aferrado de lo afirmativo en el desierto de la tentación, habría perdido todo lo que deseaba ganar.
(T9, 119)

La falta de voluntad para renunciar a opiniones preconcebidas y aceptar esta verdad fue la principal base de la oposición manifestada en Minneápolis contra el mensaje del Señor expuesto por los hermanos Waggoner y Jones.
(Mensajes Selectos, T 1, p.276)

Cuando rechazáis el mensaje presentado por estos hombres (J & W), estáis rechazando a Cristo, el dador del mensaje.
(Carta 51-A, 1895)

(Sobre el mensaje de 1888) Un mensaje que no es una nueva verdad, sino exactamente el mismo que Pablo enseñó, y que el mismo Cristo enseñó.
(Manuscrito 27, 1889)

Cuando se presenta un mensaje a los hijos de Dios, estos no deben levantarse en oposición a Él; deben ir a la biblia, comparándolo con la ley y el testimonio, y si no soporta esta prueba, no es verdad.
(T.M., 119)

El verdadero cristiano siempre será emprendedor y dondequiera que exista despertará enemistad. Todos los que vivan una vida cabal e íntegra y den testimonio de los requerimientos del Señor, hablen de la maldad del pecado y prediquen del juicio venidero, serán llamados perturbadores de Israel. Aquellos cuyo testimonio despierte la incertidumbre del alma, ofenderán el orgullo y despertarán oposición. El odio del mal hacia el bien existe en este tiempo tan ciertamente como en los días de Cristo cuando la multitud clamó: “¡Fuera! ¡Fuera! ¡Suéltanos a Barrabás!”. No hay otra clase de mal en nuestro mundo que aquel que algunos desean mantener. y el mal en la vida siempre luchará contra el bien. Debemos estar unidos en el conflicto, porque sabemos que el conflicto contra el príncipe de las tinieblas es constante y será recio. Dejen de luchar contra quienes profesan su misma fe. No ayuden a satanás en su obra. Todo lo que tenemos que hacer está en otra dirección…
Lo primero que se registra en la historia de la Biblia después de la caída es la persecución de Abel. Y lo último que refiere la profecía de la Escritura es la persecución contra quienes se nieguen a recibir la marca de la bestia. Nosotros jamás deberíamos ceder en el más mínimo grado al espíritu de persecución contra quienes están llevando el mensaje de Dios al mundo…
Una piedad pasiva no será la respuesta para este tiempo. Que la pasividad se manifieste donde se la necesita, en forma de paciencia, bondad y longanimidad. Pero debemos dar un decidido mensaje de advertencia al mundo. El Príncipe de paz ha proclamado su obra: “He venido no a traer paz, sino espada”. El mal será atacado, la falsedad y el error han de presentarse con
su verdadero carácter; el pecado se debe denunciar y el testimonio que brinde cada creyente en la verdad ha de ser uno. Todas las pequeñas diferencias, que levantan un espíritu combativo entre los hermanos y hermanas, es un dispositivo satánico para desviar la mente de los grandes y solemnes eventos que están ante nosotros… Los que profesan creer las verdades especiales para este tiempo necesitan convertirse a la verdad y santificarse en ella. Como cristianos se nos hizo depositarios de la verdad sagrada y no debemos mantenerla en el atrio exterior, sino traerla al santuario del alma. Entonces la iglesia poseerá la vitalidad divina… Una pregunta amplia y atrayente ha de ser, ¿quién puede acercarse a la semejanza de Cristo? ¿Quién hará más por conquistar almas para la justicia? Cuando ésta sea la ambición de los creyentes, la contienda habrá finalizado y la oración de Cristo habrá sido respondida.
(Carta 25b, 1892; Cristo Triunfante, 358)

Algunos se han apartado del mensaje de la justificación por la fe para criticar a los hombres…
El mensaje del tercer ángel no será comprendido, la luz que brillará sobre la tierra con su gloria
Será llamada falsa luz por aquellos que renuncian a andar en su creciente gloria. El trabajo que podía haberse hecho será dejado sin hacer por los que rechacen la verdad a causa de su descreimiento. Os urgimos a vosotros que os oponéis a la luz de la verdad, que os apartéis del camino del pueblo de Dios.
(Review and Herald, 27 mayo, 1890)

La manera de Cristo es la mejor manera de hacer frente a nuestros oponentes. Fortalecemos sus argumentos cuando repetimos lo que dicen. Mantengámonos siempre en la afirmativa.
(OE, 371)

Aunque encontréis la más acerba oposición, no acuséis a vuestros oponentes.
(OE, 385)

Ahora es exactamente como en los días de los judíos. Cuando llegaba un mensaje, todo el poder de los dirigentes era puesto contra él, para que la gente no tuviera acceso al mismo. Ahora, hermanos, acudid a Dios por vosotros mismos, y rogad a Dios de rodillas…Si Dios nos envía luz, permitid que nos llegue, y no permitáis que ningún hombre cierre la puerta, o intente cerrarla. No la cerréis vosotros mismos. Abrid la puerta de vuestro corazón y permitid que los rayos de luz brillante resplandezca en vuestro corazón y vuestra mente. Oro para que permitáis que el Sol de Justicia penetre en vosotros.
(Manuscrito liberado 900, Manuscrito 9, de 1890. Materiales de 1888, 541)

En el temor y el amor de Dios a aquellos ante quienes estoy afirmo hoy que hay una mayor luz para nosotros, y que grandes bendiciones vienen con la recepción de esta luz. Y cuando veo a mis hermanos agitados con ira contra los mensajes de Dios y sus mensajeros, pienso en las escenas similares de la vida de Cristo y los reformadores. La recepción que se les dio a los siervos de Dios en épocas pasadas es la misma que reciben hoy aquellos a quienes a través de los cuales Dios está enviando preciosos rayos de luz. Los líderes del pueblo hoy siguen el mismo curso de acción que los judíos siguieron. Ellos criticaron y acosaron con una pregunta sobre otra, y rechazaron admitir la evidencia, tratando a la luz enviada a ellos de la misma manera que los judíos trataron la luz que Cristo les llevó a ellos.
(Materiales de 1888 Vol. 2, p. 911.)

Los que destruyen el efecto de la advertencia, cegando los ojos de los pecadores para que no vean el carácter y los verdaderos resultados del pecado, a menudo se lisonjean de que en esa forma demuestran su caridad; pero lo que hacen es oponerse directamente a la obra del Espíritu Santo de Dios e impedirla;
(PP, 376)