Reavivamiento

¿Esperamos ver que se reavive toda la iglesia? Ese tiempo nunca llegará.
(Mensajes Selectos T1, 142)

Si se hiciera la voluntad de Satanás, no habría ningún otro reavivamiento, grande o pequeño, hasta el fin del tiempo.
(Mensajes Selectos, t1, 144)

REAVIVAMIENTO Y REFORMA.
(MS, t1, 149)

Deben realizarse un reavivamiento y una reforma bajo la ministración del Espíritu Santo. Reavivamiento y reforma son dos cosas diferentes. Reavivamiento significa una renovación de la vida espiritual, una vivificación de las facultades de la mente y del corazón, una resurrección de la muerte espiritual. Reforma significa una reorganización, un cambio en las ideas y teorías, hábitos y prácticas. La reforma no producirá los buenos frutos de justicia a menos que esté relacionada con el reavivamiento del Espíritu. El reavivamiento y la reforma han de efectuar su obra asignada y deben entremezclarse al hacer esta obra.
(MS, t1, 149)

Veo una crisis delante de nosotros, y el Señor llama a sus obreros a las filas. Cada alma debiera ahora estar en una actitud de consagración a Dios más profunda y más genuina que en los años pasados.
Durante el congreso de la Asociación General celebrado en 1909, debiera haberse hecho en los corazones de los que asistieron una obra que no se llevó a cabo. (…) Pero aunque hubo oportunidades para confesar el pecado, para lograr un arrepentimiento de corazón y para una decidida reforma, la obra no se llevó a cabo. (…) Si hubiera habido humildad de corazón de parte de todos los asistentes a la asamblea, se habría manifestado una maravillosa bendición. (…) estas cosas que el Señor me ha estado instruyendo que ponga delante de ellos claramente. (…)
Cuando el Señor interviene con el fin de preparar el camino delante de sus ministros, es deber de ellos seguir por donde el señala. (…)
Me he sentido profundamente impresionada por las escenas que han pasado recientemente delante de mí en horas de la noche. Parecía que había un gran movimiento una obra de reavivamiento que avanzaba en muchos lugares.
(General Conference Bulletin, 19 de mayo de 1913, págs. 33, 34).

Lo que pudo haber sido.
(T8, 111-113)

Todos los momentos de reavivamiento espiritual y derramamiento del Espíritu Santo han sido seguidos por las tinieblas espirituales y la corrupción prevaleciente.
(Manuscrito 45, 1893)

Antes que los juicios de Dios caigan finalmente sobre la tierra, habrá entre el pueblo del Señor un avivamiento de la piedad primitiva, cual no se ha visto nunca desde los tiempos apostólicos. El Espíritu y el poder de Dios serán derramados sobre sus hijos. Entonces muchos se separarán de esas iglesias en las cuales el amor a este mundo ha suplantado al amor a Dios y a su Palabra. Muchos, tanto ministros como laicos, aceptarán gustosamente esas grandes verdades que Dios ha hecho proclamar en este tiempo a fin de preparar a un pueblo para la segunda venida del Señor. El enemigo de las almas desea impedir esta obra, y antes que llegue el tiempo para que se produzca tal movimiento, tratará de evitarlo introduciendo una falsificación.
(CS, 517)

La vida del cristiano debe ser una vida de fe, de victoria y de gozo en Dios. “Todo aquel que es engendrado de Dios vence al mundo; y ésta es la victoria que vence al mundo, a saber, nuestra fe.” (1 Juan 5: 4, V.M.) Con razón declaró Nehemías, el siervo de Dios: “El gozo de Jehová es vuestra fortaleza.” (Nehemías 8: 10.) Y San Pablo dijo: “Gozaos en el Señor siempre: otra vez os digo: Que os gocéis.” “Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” (Filipenses 4: 4; 1 Tesalonicenses 5: 16-18.) 532
Tales son los frutos de la conversión y de la santificación según la Biblia; y es porque el mundo cristiano mira con tanta indiferencia los grandes principios de justicia expuestos en la Palabra de Dios, por lo que se ven tan raramente estos frutos. Esta es la razón por la que se ve tan poco de esa obra profunda y duradera del Espíritu de Dios que caracterizaba los reavivamientos en tiempos pasados.
(CS, 532)

Predicad para lograr un reavivamiento.-
Arrepentíos, arrepentíos, era el mensaje que hacía resonar la voz de Juan el Bautista en el desierto. El mensaje de Cristo a la gente era: “Si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente” (Luc.13; 5). Y a los apóstoles se les ordenó predicar por doquiera que los hombres debían arrepentirse.
El Señor desea que sus siervos hoy en día prediquen la antigua doctrina evangélica: dolor por el pecado, arrepentimiento y confesión. Necesitamos sermones de cuño antiguo, costumbres de cuño antiguo, padres y madres en Israel de cuño antiguo. Debe trabajarse por el pecador, con perseverancia, con fervor, sabiamente, hasta que él vea que es un transgresor de la ley de Dios, y manifieste arrepentimiento hacia Dios y fe hacia el Señor Jesucristo.
(Evangelismo, 135)