Remanente

Los que obedecen los diez mandamientos consideran el estado del mundo y las cosas religiosas desde un punto de vista completamente diferente del que tienen los que profesan ser cristianos, pero son amantes de los placeres, rechazan la cruz y viven violando el cuarto mandamiento.
(Testimonios 1, 359)

El verdadero pueblo de Dios, que toma a pecho el espíritu de la obra del Señor y la salvación de las almas, verá siempre al pecado en su verdadero carácter pecaminoso. Estará siempre de parte de los que denuncian claramente los pecados que tan fácilmente asedian a los hijos de Dios. Especialmente en la obra final que se hace en favor de la iglesia, en el tiempo del sellamiento de los ciento cuarenta y cuatro mil que han de subsistir sin defecto delante del trono de Dios, sentirán muy profundamente los yerros de los que profesan ser hijos de Dios.
(Testimonios 3, 295)

El testimonio escrutador del Espíritu de Dios “separará a los de Israel que han combatido los medios que Dios ha establecido para mantener libre de corrupciones a la iglesia. Hay que llamar al error por su nombre. Los pecados graves tienen que ser censurados como corresponde. Todos los hijos de Dios debieran acercarse más a él… Entonces verán el pecado en la verdadera luz y comprenderán cuán ofensivo es para Dios”. “El testimonio claro y directo debe vivir en la iglesia, porque en caso contrario la maldición de Dios descansará sobre su pueblo con tanta seguridad como pesó sobre Israel debido a sus pecados”.
(Testimonios, t5, 634)

“Y en aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está por los hijos de tu pueblo: y será tiempo de angustia, cual nunca fue después que hubo gente hasta entonces: mas en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallaren escritos en el libro” (Dan.2:1). Cuando llegue ese tiempo de angustia, cada caso se habrá decidido, ya no habrá tiempo de gracia ni misericordia para el impenitente. El sello del Dios vivo estará sobre su pueblo. Este pequeño remanente, incapaz de defenderse en el mortífero conflicto con las potestades de-la tierra mandadas por la hueste del dragón, hace de Dios su defensa. Ha sido promulgado por la más alta autoridad terrestre el decreto de que adoren a la bestia y reciban su marca bajo pena de persecución y muerte. ¡Dios ayude entonces a su pueblo! porque ¿qué podría hacer sin su ayuda en un conflicto tan terrible?
(5T, 197,198)

Hay gran necesidad de una reforma entre el pueblo de Dios. La condición actual de la iglesia nos induce a preguntar: ¿Es ésta una representación correcta de Aquel que dio su vida por nosotros? ¿Son éstos quienes siguen a Cristo, los hermanos de aquellos que no tuvieron por cara su vida? Los que lleguen a la norma bíblica, a la descripción bíblica de los discípulos de Cristo, serán a la verdad escasos.
(Joyas Testimonios t1, 402)

En el tiempo en que son mayores el peligro y la depresión de la iglesia, el pequeño grupo que se mantiene en la luz estará suspirando y clamando por las abominaciones que se cometen en la tierra. Pero sus oraciones ascenderán más especialmente en favor de la iglesia, porque sus miembros están obrando a la manera del mundo.
(Joyas testimonios t2, 64)

En el tiempo en que su ira se manifieste con castigos, estos humildes y consagrados discípulos de Cristo se distinguirán del resto del mundo por la angustia de su alma, expresada en lamentaciones y lloros, reproches y amonestaciones. Mientras que otros procuran arrojar un manto sobre el mal existente, y excusar la gran impiedad que prevalece por doquiera, los que tienen celo por el honor de Jehová y amor por las almas no callarán para obtener el favor humano. Sus almas justas se afligen día tras día por las obras y conversaciones profanas de los impíos. Son impotentes para detener el torrente de la iniquidad; de ahí que se llenen de pesar y alarma. Lloran delante de Dios al ver la religión despreciada en los mismos hogares de aquellos que han tenido gran luz. Se lamentan y afligen sus almas porque en la iglesia hay orgullo, avaricia, egoísmo y engaño de casi toda clase. El Espíritu de Dios, que inspira la reprensión, es pisoteado, mientras triunfan los siervos de Satanás. Dios queda deshonrado, la verdad anulada.
Aquellos que no sienten pesar por su propia decadencia espiritual ni lloran sobre los pecados ajenos quedarán sin el sello de Dios.
(Joyas testimonios t2, 65)

Siempre hubo un remanente que permanecía fiel a Jehová.
(PP. 587)

Cuando la ley de Dios quede así ejemplificada en la vida, el mundo mismo reconocerá la superioridad de los que aman, temen y sirven a Dios, con respecto a cualquier otro pueblo del mundo.
(Consejos Maestros, 305)

El mundo está observando para ver qué frutos llevan los que profesan ser cristianos.
(Consejos Maestros, 307)

Cuando el pueblo de Dios se une voluntariamente con los mundanos y los no consagrados, dándoles la preeminencia, se ve desviado de él por la influencia no santificada bajo la cual se ha colocado.
(Consejos Maestros, 528)

En comparación con los millones del mundo, los hijos de Dios serán, como siempre lo fueron, un rebaño pequeño; pero si permanecen de parte de la verdad como está revelada en su Palabra, Dios será su refugio. Están bajo el amplio escudo de la Omnipotencia. Dios constituye siempre una mayoría.
(HA, 471)

El pueblo remanente de Dios debe ser un pueblo convertido.
(Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, 42; Consejos Sobre Salud, 126; Consejos para la Iglesia, 420; 3JT, 355)

Como Abrahán en la tierra donde peregrinó, José en Egipto y Daniel en Babilonia, había de ser el pueblo hebreo entre las naciones. (DTG, 19)

El pueblo de Dios, simbolizado por una mujer pura y sus hijos, fueron presentados como una ínfima minoría. En los últimos días sólo existirá un remanente. De los que lo formen Juan habla como de aquellos que `guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.´
(ST, 1-11-1899; 7CBA, 983)

En el día de la dura prueba [Cristo] dirá: “Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación”. ¿Cuáles son las cámaras en las cuales habrán de esconderse?
Son la protección de Cristo y sus ángeles. El pueblo de Dios no estará en ese tiempo en un solo lugar. Formará grupos esparcidos por toda la tierra.
Vi a los santos abandonar las ciudades y los pueblos, y juntarse en grupos para vivir en los lugares más apartados.
(Maranata, 268)

Los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús sentirán la ira del dragón y su hueste.
(Joyas testimonios t2, 175)

“Vosotros sois la sal de la tierra.” (Mt.5:13) Estas palabras fueron dirigidas a unos pocos humildes pescadores. Había sacerdotes y rabinos oyéndolas, pero no iban dirigidas a ellos. Así Cristo nos da una idea de lo que constituye el valor de la influencia humana. Es actuar bajo la influencia de Cristo.
(En Lugares Celestiales, 240)

Satanás espera engañar a los sinceros e inducirlos a creer que Dios sigue obrando a favor de las iglesias. Pero la luz resplandecerá, y todos los que tengan corazón sincero dejarán a las iglesias caídas, y se decidirán por el remanente. (PE, 261)
Satanás hará sus milagros para engañar; establecerá su poder como si fuera supremo. Quizá parezca que la iglesia está por caer; pero no caerá. Permanecerá, mientras que los pecadores en Sión serán eliminados por la zaranda: el tamo será separado del precioso trigo. Esta es una prueba terrible, y sin embargo se llevará a cabo. Nadie sino únicamente los que han llegado a ser vencedores por la sangre del Cordero y la palabra del testimonio de ellos, serán hallados con los leales y fieles, sin mácula ni mancha de pecado, sin engaño en sus bocas. . . Los del remanente que purifican sus almas obedeciendo la verdad, obtienen vigor del proceso de la prueba, exhiben la belleza de la santidad en medio de la apostasía circundante  (Carta 55, 1886).