Roma

Roma…es tolerante cuando es impotente. (CS, 621)

Los protestantes se han unido con el papado y lo han patrocinado; han hecho transigencias y concesiones que sorprenden a los propios papistas y les resultan incomprensibles. Los ojos cierran los ojos ante el verdadero carácter del romanismo, ante los peligros de los que hay que temer ante su supremacía. Hay necesidad de despertar al pueblo para hacerle rechazar los avances del Papado que es un enemigo peligrosísimo de la libertad civil y religiosa. (CS, 622)

Roma está aumentando su poder ocultamente. (CS, 638)

Hay una asombrosa similitud entre la iglesia de Roma y la Iglesia Judía en el tiempo de la primer venida de Jesucristo.
(Spirit of Prophecy, vol 4, p 384.)

“El comité de libros ha estado siguiendo el camino marcado por Roma.”
(Manuscript Releases, vol 10, p 350; Manuscrito 148, October 26, 1898).

“Siento un terror en el alma al ver lo que ha venido a suceder a nuestra casa publicadora, las imprentas en las instituciones del Señor han estado imprimiendo las teorías de el Romanismo que destruyen el alma.”
Testimonies, vol 8, p 91.

“Se establece que en la nueva constitución no hay nada que sea un salvaguardia en lo que ella se ha provisto; pero quiero decirles que ningún hombre que alguna vez haya leído la Historia de la Iglesia Cristiana de Neander, Mosheim, o cualquier otro de los grandes historiadores de la Iglesia…no pude llegar a ninguna otra conclusión los principios que son traídos por medio de esta nueva constitución, son los mismos principios, introducidos precisamente de la misma forma, como fueron introducidos hace cientos de años cuando se formó el papado.”
(1903 General Conference Bulletin, p 150.)

Decimos decididamente a cada ministro de Jesucristo que debe unirse a la Fuente de toda luz y poder y que no debe seguir la sombra de otro hombre viviente, porque es Cristo a quien debe estar sujeto, y no debiera unir su corazón a otro ser humano y permitir que el hombre piense por él. No está tomando su posición en la sociedad o en el mundo si simplemente acepta lo que su padre ha dicho y lo que su padre, u otro buen gran hombre en generaciones pasadas, ha hecho, y se sumerge a sí mismo, y su individualidad, en ellos. Algunos que piensan que predican el evangelio están predicando las ideas de otros hombres. De algún modo ha llegado a la conclusión no es parte del llamado o de la obra de un ministro pensar diligentemente y con oración. Acepta lo que otros han enseñado sin ejercer su individualidad. Esta doctrina, enseñada por la iglesia de Roma, es la dependencia completa en los dirigentes. La conciencia individual no es propia. El juicio debe ser controlado por las ideas de otros hombres. Su inteligencia no debe sujetarse más allá de la de los dirigentes.
Satanás tiene su mano en toda esta obra para reducir la obra de Dios.
(Materiales 1888, p.834)