Deidad

Cristo (…) era igual a Dios, infinito y omnipotente.
(Evangelismo, 446)

Jesús era el comandante del cielo, igual a Dios, y sin embargo condescendió en desprenderse de su corona real, su manto real, y cubrió su divinidad con humanidad.
(ST 30-7-1896; 5CBA, 1105)

Sólo Cristo podía representar a la deidad.
(A Fin de Conocerle, 27)