El Mayor Secreto de Fátima

El jueves 13 de abril del presente año 2.000 el Papa Juan Pablo II recibió al rey Mohamed VI de Marruecos como descendiente de Mohamed, el fundador y profeta del Islam. Mientras los dos líderes se saludaban, el Papa le preguntó al rey:
-“Tú debes ser el descendiente de Mohamed, ¿no?
y el rey de Marruecos respondió:
-“Si, santo Padre.”

No se hicieron declaraciones oficiales tras la reunión, aunque se trataron temas como la paz en Oriente Medio, el estatus de la ciudad de Jerusalén y la cooperación entre cristianos y musulmanes. El monarca ofreció al Papa como presente una daga árabe, y el Papa regaló al monarca una estatua de la virgen María.

Esta ha sido la segunda visita de un monarca marroquí al Vaticano. La primera fue la visita realizada por el rey Hassan en 1991. (France Press, 13 Abril, 2000)

¿Qué sentido tiene que el Papa le regale una estatua de María a un monarca musulmán?,¿Por qué recibió con agrado Mohamed VI esta estatua?, ¿Puede un musulmán adorar a la virgen María? El catolicismo y el islamismo mantienen un vínculo muy estrecho, y ese vínculo ha sido el mejor secreto de la iglesia católica.

Durante muchos años, he oído y leído acerca de la dificultad que existía en la formación de un movimiento ecuménico mundial ya que los musulmanes mantienen una postura radical y separada de las demás organizaciones religiosas del mundo. Esto nos ha hecho ver el movimiento religioso universal, descrito en el Apocalipsis, como algo lejano. En el presente artículo vamos a descubrir como ese concepto no es del todo correcto.

Por la historia, sabemos que muchos cristianos de la iglesia primitiva emigraron a África con el fin de evitar la persecución del imperio romano. Muchos de esos cristianos se convirtieron al catolicismo igual que ocurrió en otros lugares. Un descendiente de estos conversos fue Agustín. Nacido en Argelia en el año 356 DC., llegó a ser obispo de África y más tarde considerado padre de la iglesia católica.

Los católicos pronto comenzaron a evangelizar a los nómadas. Se cuenta que Agustín ganó a tribus árabes enteras al catolicismo, pero a pesar de ello tuvo que enfrentar mucha oposición. Por ello, la iglesia católica comenzó a promover y divulgar la idea de que un gran líder árabe debía unir a todos los árabes. La iglesia de Roma quería crear un mesías árabe, un gran líder a quien se pudiera adoctrinar, y que con el tiempo llegara a unir a este pueblo. (“El Profeta”, Alberto Riviera Romero, Chick Publications, 1996)

La ciudad más sagrada del Islam es la Meca. Allí se encuentra la Kaaba (Casa de Dios) que era un templo dedicado a la diosa-luna. Antiguamente, los visitantes llevaban regalos a dicho lugar. Algunos llevaban sus ídolos al lugar, los cuales eran depositados en ese santuario. Hubo árabes católicos que introdujeron imágenes de la virgen María y el niño Jesús en dicho lugar. Mahoma nació en esta misma ciudad. Cuando nació, su abuelo Abd Al-Muttalib lo llevó a la Kaaba y elevó una oración de gratitud a Alá. A los seis años quedó huérfano. A los veinticinco se casó con una mujer llamada Khadijah.

Esta mujer, de familia pudiente, había sido convertida al catolicismo, lo que le llevó a donar mucha de su riqueza a la iglesia católica. La mujer de Mahoma tenía un primo llamado Waraquah, quien también era un fiel católico. Este hombre llegó a ser consejero de Mahoma y tuvo una influencia muy importante sobre él. A través de este hombre, Mahoma conoció y estudió las obras de “San” Agustín. Se le enseñó que los católicos eran los únicos cristianos verdaderos, y que los demás cristianos y los judíos eran enemigos que había que eliminar. Esta enseñanza continúa hasta el día de hoy, y por ello la gran dificultad que se encuentra a la hora de predicar el verdadero evangelio a los árabes.

Más tarde, Mahoma y sus seguidores fueron perseguidos durante un tiempo porque rehusaron adorar los ídolos de la Kaaba, en la Meca. Mahoma recomendó a sus seguidores huir a Abisinia. Nego, rey católico de dicha ciudad, los recibió gracias a la opinión tan próxima al catolicismo que Mahoma tenía sobre María. (“The Meaning of the Glorious Koran” pp. 220-221. Mentor Books, EE.UU.) Mahoma dijo en cierta ocasión que: “Satanás toca a cada hijo de Adán el día que su madre lo da a luz, con la excepción de María y su hijo.” (“Muhammad”, p.26. Martin Lings, Inner Traditions International, NY, EE.UU.)

Después emigró a Medina, ciudad que dista 300 kilómetros de la Meca. Desde allí dirigió sus ataque a las caravanas que se dirigían a la Meca, y también atacó poblaciones judías. (Enciclopedia Británica, Vol. 12, p.607)

Mahoma tuvo dos hijos y cuatro hijas. La hija más famosa de Mahoma se llamaba Fátima. Esta mujer se casó con el sucesor de Mahoma, Alí. Según el Islam, alrededor del año 610 DC. Mahoma recibió una visión en la que se le decía que él sería el mensajero de Alá. Algunas de esas revelaciones se pusieron en el Corán en el 650 DC. El Corán reconoce a Jesús como profeta. Como el Papa dice ser el representante de Dios en la tierra, los musulmanes lo respetan.

En 630 DC, Mahoma tomó la Meca y eliminó todos los ídolos que allí había excepto uno. El quería formar su propia religión, por ello escogió al dios al-ilah (el dios o diosa-luna), más tarde Alá, como el único dios, y se autoproclamó profeta. Así Alá se convirtió en el dios de la tribu Quraish. Este dios Alá estaba simbolizado por una luna creciente.

Es por esto que en todos los países islámicos se puede encontrar este símbolo, y por eso también el Ramadán empieza y termina con la luna creciente. No obstante, la historia ha demostrado que antes del surgimiento del Islam, los sabeos de Arabia adoraban a la luna, consorte del dios-sol. Dios recriminó a las hijas de Israel por llevar colgado al cuello este mismo símbolo. (Isa. 3:18, CBA, t 4, p.157) El Islam por lo tanto es una versión más moderna de una religión ancestral que adoraba la fertilidad de la diosa-luna.

La iglesia católica desde un principio deseó el control de Jerusalén dada su importancia religiosa. El catolicismo sabe que la ciudad de Roma no tiene que ver nada con el cristianismo y que la verdadera “capital” del cristianismo es Jerusalén. De ahí su interés en conquistarla. El problema que se encontró fue el pueblo judío. Por otra parte, los cristianos del norte de África seguían creciendo, pero Roma no toleraba ninguna oposición. La iglesia de Roma encontró en el pueblo árabe una mano de obra barata para utilizarla en contra de judíos y cristianos. (De aquí se deriva el odio que actualmente los árabes tienen tanto a judíos como a cristianos).

Los ejércitos islámicos, financiados por el Vaticano, invadieron África del Norte y más tarde el Vaticano financió la conquista de la ciudad de Jerusalén con el deseo de establecerse allí. Ningún católico, monje agustino o lugar católico sagrado sufrió mal alguno. Los árabes se negaron a cumplir la promesa de entregar la ciudad y más tarde fue cuando construyeron la mezquita de la Roca sobre el yacimiento del antiguo templo judío. Posteriormente, vinieron las cruzadas. Turquía, España y Portugal fueron invadidas por fuerzas islámicas. En Portugal, los árabes le pusieron el nombre de “Fátima” a un pueblo en honor a la hija de Mahoma.

Llegaron entonces los concordatos entre el pueblo árabe y la iglesia católica. Entre otras cosas, se acordó que los musulmanes podrían construir, sin interferencias, mezquitas en países católicos. En contrapartida, los católicos podían florecer en países árabes. Musulmanes y católicos decidieron, también, frenar y destruir a sus enemigos mutuos: los judíos y los cristianos protestantes. (de otras religiones.).

Los jesuitas decidieron que para recuperar y acercar el Islam al catolicismo, debían buscar un lugar de devoción para los musulmanes y convertirlo al catolicismo. Ese lugar fue Fátima. Después de la muerte de su hija Fátima, Mahoma escribió de ella que es “la mujer más venerada en el Paraíso después de María.” Llegó la aparición de Fátima en 1917 y los jesuitas inventaron las novenas a Fátima. El obispo Fulton Sheen, Director de la Propagación de la Fe, llegó a decir que :

“La aparición de nuestra señora en Fátima marcó un punto decisivo en la historia de los 347.000.000. de musulmanes en el mundo, el pueblo más difícil de convertir al cristianismo (catolicismo).” Según el obispo Sheen, la virgen María quiso darse a conocer como Nuestra Señora de Fátima como señal y promesa de que los musulmanes, que creen en el nacimiento virginal de Cristo, un día creerán en la divinidad de Cristo.

Señaló que las estatuas de la virgen de Fátima para peregrinos fueron recibidas con entusiasmo por musulmanes de África, India y otras partes, y que hay musulmanes que ahora van a la iglesia católica. (The Woman Shall Conquer, p.164, Sharkey, Prow Books, Kenosha, WI, EE.UU.)

Otro evento que acercó aún más el Islam a la iglesia católica fue el atentado contra Juan Pablo II. El 13 de mayo de 1981 el Papa sufrió un atentado que podría haberle costado la vida a manos de Alí Agca. Mehmet Ali Agca está reconocido como uno de los más expertos asesinos de Europa. Alí disparó tres veces al Papa a una distancia de tres metros. ¿Podría un tirador experto fallar tres disparos y disparar a la zona de debajo del ombligo a sólo tres metros? Parece que Alí no tenía mucha intención de matar al Papa, tal y como se nos dijo.

Lo que si se consiguió es que los musulmanes sintieran tristeza por que uno de ellos había atentado contra el representante del profeta Jesús en la tierra, y también se consiguió que los ayatolas enviaran condolencias y disculpas al Papa. Cuando más tarde el mundo vio al Papa perdonar a Alí Agca por haberle disparado, casi mil millones de musulmanes sintieron admiración por “Su Santidad”. Por otro lado, tras el atentado de la plaza de San Pedro, el Papa señaló que: “Una mano (en referencia a Alí) apuntó el arma, otra (en referencia a la Virgen de Fátima) desvió el tiro.” Diecinueve años después, el Papa visitó el santuario de Fátima en Portugal con el fin de tener un “gesto de gratitud hacia la Virgen por la protección que le ha dispensado durante estos años de pontificado.” según declaró el secretario de Estado vaticano, cardenal Sodano. (“El Mundo”, 14 de mayo, 2000)

En resumen, es gracias a Fátima que el Papa aún está vivo. Este, el atentado al Papa, se supone que era el tercer secreto que la virgen de Fátima habría declarado a tres pastores en la ciudad de Fátima en 1917. En definitiva una virgen católico-árabe fue la que salió ensalzada después de todo.

Para el mundo desde luego ha sido un gran secreto, para aquellos que lo organizaron fue una trama muy bien estudiada y ejecutada. Los cristianos sabemos que sólo Dios es capaz de conocer el futuro, y también sabemos que “los muertos no saben nada” porque “su memoria es puesta en olvido.” (Ecl.9:5). Por lo tanto, no fue Fátima quien apareció en Portugal, ni tampoco predijo nada. Todo fue planeado y ejecutado muy hábilmente, aunque el mundo creyó la parodia. . No es de extrañar que la Biblia diga que “Satanás engaña al mundo entero.” (Apoc.12:9)

Hoy mismo, Ali Agca está siendo deportado a Turquía desde Italia. Hace unos días él concedió una entrevista al diario español “El Mundo”. Según Alí, está ha sido la última entrevista que concede. En la entrevista Alí hace comentarios muy significativos. Según indica este musulmán en la entrevista:

“ La virgen de Fátima es una sierva de Dios, una intermediaria…”

Sobre el atentado del Papa dice:

“Este atentado estaba decidido. Como estaba decidido que el Papa sobreviviría sucediese lo que sucediese.”

El artículo de “El Mundo”sigue comentando que Rosario Priore, instructor del proceso durante 15 años, sostenía hace unos días que Alí Agca y los inductores del atentado estaban al tanto de la profecía. O sea, que lo organizaron premeditadamente el 13 de mayo al coincidir con la Fiesta de Fátima. Por último, es interesante notar lo que Alí declara que hará el día que recupere la libertad:

“Lo primero que haré como hombre libre será ir a Fátima, porque el milagro aún tiene que resolverse del todo. Fátima es el preludio al fin del mundo. Hay algo que no ha sido dicho ni revelado. Dios ha elegido al Vaticano para preparar a la Humanidad hacia el fin del mundo. (…) Después dedicaré mi existencia a la difusión del mensaje de Fátima.” (“El Mundo” Martes, 13 de junio de 2000 )

¡Cualquiera diría que Alí es musulmán! Es evidente que más que musulmán parece católico, y es también evidente que la Iglesia Católica, promovió una religión para apartar a los países árabes del verdadero evangelio. Cualquier sistema es bueno para apartar la mirada del hombre de Cristo. En vez de buscar salvación en Jesucristo, siguen poniendo los ojos en la Meca. De esa forma, el enemigo ha mantenido, y mantiene, engañadas a millones de personas, con los prejuicios suficientes para que no crean en el evangelio.

En su audiencia semanal a final de mayo de 1999, Juan Pablo II se refirió a los musulmanes en una serie de diálogos inter-religiosos. El citó el Catecismo de la Iglesia Católica de 1994 en el que se dice: “…junto con nosotros, ellos (los musulmanes) adoran al único, misericordioso Dios.” (Battle Cry, January/February 2000, www.chick.com). Si los musulmanes adoran a un dios pagano y el Papa dice que los católicos adoran al mismo dios, ¿A quién están adorando los católicos?

Recientemente, la Iglesia Reformada de los Países Bajos hizo un llamado a todos los teólogos cristianos para que reconocieran a Mohamed como un profeta comparable a cualquiera de los profetas bíblicos del antiguo testamento. Una vez más las iglesias protestantes siguen en pos de la primera bestia de Apocalipsis 13. Los movimientos religiosos de este mundo reconocen y admiten que Alá es otro nombre de Dios, pero Alá era un dios pagano. Al aceptar a Alá como dios y a Mahoma como un profeta comparable a Jesús, el movimiento ecuménico añade más confusión a aquellos que desconocen el origen del Islam.

Lo más extraño es que supuestos cristianos lo hagan. Recordemos que Jesús dijo: “El que no es conmigo, contra mí es.” (Mt 12:30) Todos los movimientos religiosos sea catolicismo, islamismo, budismo, o incluso el protestantismo están en contra de Dios, ya que El dice ser “el único Dios verdadero.” (Jn 17:3) Si admitimos otros dioses u otros profetas, estamos negando a Dios y a Jesucristo, el único a través del cual se nos ha dado la salvación.

Ahora podemos entender porque el rey Mohamed VI de Marruecos recibió con agrado la imagen de María. Fátima y María cumplen un mismo papel de virgen para dos religiones diferentes. Aunque históricamente fueron dos personas diferentes, en realidad son una misma “virgen” que aparece y desaparece haciéndose pasar por una, u otra. Este es el gran vínculo de unión entre el Islam y el catolicismo. De hecho, en los mensajes de Fátima la “virgen” que se apareció dijo repetidamente a los tres pastores que era María. (“El Mensaje de Fátima. Habla Lucía.” p. 12. Ediciones Sol de Fátima . Orcesitas. Madrid)

El Islam tampoco ha podido resistir a la poderosa influencia de Roma, por lo que llama al Papa “santo padre”. Por eso la Biblia dice que Babilonia “se ha hecho habitación de demonios” y que “todas las naciones han bebido del vino de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella.” (Apoc.18:2,3) Según Alí Agca: “Dios ha elegido al Vaticano para preparar a la humanidad hacia el fin del mundo.” Ciertamente, Dios está permitiendo al Vaticano y a la Iglesia Católica crear un movimiento para unir a todas las religiones apóstatas, y así hacer guerra contra la descendencia del pueblo de Dios.

A medida que se va agravando la crisis espiritual del mundo, el pueblo de Dios deberá defender y predicar la verdad, lo que provocará que sea aborrecido por el resto del mundo. (Mr. 13:13) Que Dios nos ayude a no ceder a la influencia de Babilonia, y que a pesar de ser aborrecidos por todos, Dios nos preserve como testigos fieles suyos hasta el fin. Amén.

Juan Torrontegui
14 mayo, 2000