Enemigos

¿Quiénes están siguiendo el consejo de Dios en este tiempo? ¿Son aquellos que virtualmente excusan los males entre el profeso pueblo de Dios y quienes murmuran en su corazón, aunque no abiertamente, contra aquellos que reprenden el pecado? ¿Son aquellos que se colocan contra quienes reprenden el pecado y simpatizan con los que obran el mal? ¡Ciertamente no! A no ser que se arrepientan, y dejen el trabajo de Satanás al oprimir a aquellos que tienen la pesada carga de denunciar los pecadores de Sión, nuca recibirán el sello de aprobación de Dios. Ellos caerán en la destrucción general de los impíos…
(Testimonies, 3, 267)

Tenemos mucho más que temer de dentro que de afuera. Los obstáculos para el fortalecimiento y el éxito son mucho mayores de la propia iglesia que del mundo.
(Review and Herald, 22 marzo, 1887) (EUD, 160)

La luz que alumbrará la tierra con su gloria será llamada una falsa luz, por aquellos que rechacen caminar en su ascendente gloria. El trabajo que podría haberse hecho, será dejado sin hacer por los detractores de la verdad, debido a su incredulidad. Pedimos a aquellos que se oponen a la luz de la verdad que se aparten del camino de los hijos de Dios.
(Review and Herald, 27 mayo, 1890)

Tenemos mucho más que temer de enemigos internos que de externos.
(Mensajes Selectos, t1, 142)

Hasta el fin del tiempo, se levantarán hombres que querrán crear confusión y rebelión entre los que aseveran ser representantes del Dios verdadero. Los que profetizan mentiras alentarán a los hombres a considerar el pecado como cosa liviana. Cuando queden manifiestos los terribles resultados de sus malas acciones, procurarán, si pueden, responsabilizar de sus dificultades al que los amonestó fielmente, así como los judíos culparon de su mala suerte a Jeremías.
(PR. 326)

La oposición abierta puede ser feroz y cruel, pero encierra mucho menos peligro para la causa de Dios que la enemistad secreta de aquellos que, mientras profesan servir a Dios, son de corazón siervos de Satanás.
(PR. 487)

Aquellos que predican las verdades impopulares se enfrentan a menudo con la oposición del profeso mundo cristiano similar a la que tuvo que hacer frente el apóstol Pablo por los incrédulos judíos. Muchos que hacen una profesión exaltada, y que debieran ser portadores de luz al mundo, son los más duros e irrazonables a la hora de oponerse al trabajo de los siervos escogidos por Dios.
(Sketches from the Life of Paul, 106)

(Hay) falsos maestros que tienen la apariencia de piedad, pero que no son líderes confiables. (…)
En nuestro propio medio se levantarán falsos maestros investidos de espíritus seductores que sostendrán doctrinas de origen satánico. Con palabras lisonjeras, con tacto seductor y con tergiversaciones habilidosas, lograrán arrastrar como discípulos a los que estén desprevenidos. (…)
Sólo los que estén bien fundamentados en la verdad de las Escrituras, y sometan a prueba cada planteamiento con un “Así dice el Señor”, estarán a salvo. (Recibiréis Poder, 127)
Mientras más cerca lleguemos al fin de la historia de esta tierra, más engañosos e insidiosos serán los ataques del enemigo. Sus ataques se harán más violentos y más frecuentes. Los que se oponen a la luz y la verdad, se volverán más endurecidos y apáticos, y más mordaces contra los que aman a Dios y guardan sus mandamientos.
(MS 33, 1911; 6CBA, 1111)

Conforme vaya acercándose la tempestad, muchos que profesaron creer en el mensaje del tercer ángel, pero que no fueron santificados por la obediencia a la verdad, abandonarán su fe, e irán a engrosar las filas de la oposición. Uniéndose con el mundo y participando de su espíritu, llegarán a ver las cosas casi bajo el mismo aspecto; así que cuando llegue la hora de prueba estarán preparados para situarse del lado más fácil y de mayor popularidad. Hombres de talento y de elocuencia, que se gozaron un día en la verdad, emplearán sus facultades para seducir y descarriar almas. Se convertirán en los enemigos más encarnizados de sus hermanos de antaño. Cuando los observadores del sábado sean llevados ante los tribunales para responder de su fe, estos apóstatas serán los agentes más activos de Satanás para calumniarlos y acusarlos y para incitar a los magistrados contra ellos por medio de falsos informes e insinuaciones.
(Conflicto de los Siglos, 666)

Jesús dijo que los falsos hermanos se hallarán en la iglesia hasta el tiempo del fin.
(PVGM, 52)

Los peores enemigos que tenemos son aquellos que están tratando de destruir la influencia de los atalayas que están sobre los muros de Sión. Satanás obra por medio de agentes. (…) Tened cuidado, no sea que seáis hallados ayudando al enemigo de Dios y del hombre mediante la difusión de falsos informes, y por crítica y oposición decidida.
(2JT, 106)