Humildad

Los que poseen el ánimo de Cristo tendrán humilde opinión de sí mismos.
(T2, 83)

Siempre que pueda ceder sin sacrificar los principios de la verdad, es mejor para usted que así lo haga, aun cuando piense que tiene razón.
(T2, 389)

La negación de uno mismo y la cruz están a lo largo de todo el camino a la vida eterna; por eso, “pocos son los que la hallan”.
(T2, 606)

El progreso en la experiencia cristiana se caracteriza por el incremento de la humildad.
(MCP, t2, 644)

La humildad de corazón es la fuerza que da la victoria a los discípulos de Cristo; es la señal de su relación con los atrios celestiales.
(DTG, 269)

Cuando hayamos nacido de lo alto…no buscaremos el puesto más alto.
(DTG, 298)

“(Jesús) no hacía ningún esfuerzo para llamar la atención a si mismo.”
(DTG. 340)

(Enoc) “Cuanto más íntima era su unión con Dios, tanto más profundo era el sentido de su propia debilidad e imperfección.”
(PP. p. 72)

Cuando uno comienza a considerarse exaltado y piensa que puede hacer algo, el Espíritu de Dios se retira, y esa persona sigue avanzando en su propia fuerza, hasta que es derribada.
(PE, 120)

Cada alma que verdaderamente acepta a Cristo por la fe, andará con humildad de corazón. No se exaltará a si misma, sino que exaltará a Cristo como Aquel de quien depende la esperanza de vida eterna.
Los cristianos profesos que obran con falsedad en relación con sus creencias son canales mediante los que trabaja Satanás. El puede utilizar a los miembros d iglesia que no están convertidos para promover sus propias ideas y retardar la obra d Dios.
(Mensajes Selectos, tomo2, 193)

La religión de Cristo nos inducirá a ser bondadosos y corteses, y no tenaces en nuestras opiniones. Debemos morir al yo y estimar a los otros como mejores que nosotros mismos.
(3 JT, 101)

El camino que conduce a lo alto, es hacia abajo, y el camino hacia abajo es hacia arriba. ¿Por qué escogí este tema para hoy? Por esta razón: A menos que esta lección sea aprendida, “jamás entraremos en el Cielo”
(4 Testimonies: 368).

“El andar cabizbajo y con el corazón lleno de preocupaciones no constituye prueba de verdadera humildad”
(El Gran Conflicto: 477).

Los que sean fieles a Dios…serán completamente conscientes del carácter pecaminoso de sus vidas.
(PR. 432)

Cristo (…) escogió a hombres humildes y sin letras para proclamar las verdades que habían de llevarse al mundo.
(HA, 15)

El gozo más puro surge de la más profunda humildad.
(HA, 256)

El ministro de Dios debe poseer humildad en un grado eminente. Aquellos que tienen la experiencia más profunda de las cosas de Dios son los que más se alejan del orgullo y ensalzamiento propio.
(OE, 150)

El ensalzamiento ha penetrado en las filas; debe haber más humildad.
(Joyas Testimonios T1, 30)

Dios no les exige (a sus discípulos) que se esfuercen para brillar. El no aprueba ninguna tentativa presuntuosa hecha para dar pruebas de una bondad superior.
(Testimonios T3, 144)

No deberíamos tener como meta, el ser superiores a los demás.
(MJ, 23)

No hay nada al parecer tan débil, y no obstante tan invencible, como el alma que siente su insignificancia y confía por completo en los méritos del Salvador.
(MC, 136-137)

Ninguna otra influencia que pueda rodear al alma humana ejerce tanto poder como la de una vida abnegada. El argumento más poderoso en favor del Evangelio es un cristiano amante y amable.
(MC, 372,373)

Quiero tener humildad de mente, y estar dispuesta a ser instruida como un niño. El Señor ha tenido a bien darme gran luz, sin embargo sé que él guía a otras mentes, y abre ante ellas los misterios de su Palabra, y deseo recibir cada rayo de luz que Dios me envía, aunque venga por medio del más humilde de sus siervos.”
(Materiales de 1888, p.163)

No hay nada más aceptable a la vista de Dios que la continua humillación del alma delante de él.
(Materiales 1888, tomo 1, p.227)

Los obreros de Cristo deben unirse en tierna simpatía y amor. Que nadie considere una virtud mantener sus propias ideas y suponer que él es el único a quien el Señor ha concedido discernimiento e intuición.
(Materiales de 1888, pp.1697,1698)

El corazón en el cual mora Cristo estará tan lleno, tan satisfecho de su amor que no se consumirá con el deseo de atraer simpatía y atención a sí mismo.
(DMJ, 58)