Ofensa

Un carácter verdaderamente noble no se rebaja hasta sentirse ofendido por las acusaciones de sus enemigos. (Maranata, 226)

Era un dolor continuo para cristo soportar la hostilidad, la depravación y la impureza; pero nunca dijo nada que denotase que su sensibilidad había sido herida u ofendido su gusto refinado. (Ministerio de Curación, p. 121-123)