Perseverancia

Para ganar el cielo vale la pena hacer un esfuerzo perseverante e incansable durante toda la vida. Si ahora se hecha atrás y se desanima, ciertamente perderá el cielo, perderá la vida inmortal y la corona de gloria que no se desvanecen.
(Testimonios para la Iglesia tomo 4, 42)

Nuestra obra debe ir acompañada de profunda humillación, ayuno y oración. No debemos esperar que todo sea paz y gozo. Habrá tristeza; pero si sembramos con lágrimas cosecharemos con alegría. A veces podrán la oscuridad y el abatimiento penetrar en el corazón de los que se sacrifican a sí mismos; pero esto no los condena. Tal vez quiera Dios inducirlos a buscarle más fervorosamente. (Testimonios para la Iglesia, tomo 5, 125)

La parte que le toca a cada cristiano consiste en perseverar en la lucha para vencer toda debilidad de carácter.
(Reflejemos a Jesús, 27 de octubre).

Mantendremos fervientes nuestras almas con el amor de Dios en la medida en que tratemos de encender los corazones de otros.
(Alza Tus Ojos, 16 enero)