Reorganización

“Siento un interés muy especial en los movimientos y decisiones que se van a tomar en esta conferencia respecto a las cosas que deberían haber sido hechas hace años…Dios les dio (a los líderes) luz clara en cuanto a lo que deberían hacer y lo que no deberían de hacer, pero se alejaron de esa luz… ¿Porqué? les pregunto, ¿acaso los hombres quienes no han sometido el yo se les permite estar en puestos importantes en la verdad y manejar las cosas sagradas? Se nos ha dado la oportunidad de deshacernos de toda clase de rebelión….

“¡Oh, mi alma se ha agotado con estas cosas!…Estos hombres que están en lugares sagrados, para ser la voz de Dios al pueblo, como una vez lo creímos que era la Conferencia General,–eso ha quedado en el pasado. Lo que queremos ahora es una reorganización. Queremos comenzar desde los fundamentos, y construir sobre un principio diferente….

“A los hombres que por mucho tiempo han estado en puestos de confianza mientras menospreciaban la luz que Dios les había dado, no se les puede confiar. Dios quiere que se les desocupe….

Ahora quiero decir, Dios no ha puesto ninguna fuerza imperial en nuestros rangos para controlar…debe haber una renovación y una reorganización. 1901 General Conference Bulletin, p 23-26.

Que maravillosa obra podría haberse hecho por la gran compañía reunida en Battle Creek, en la junta de la Conferencia General de 1901, si los líderes de nuestra obra se hubiesen puesto a mano. Pero la obra que todo el cielo estaba esperando hacer, no se hizo; porque los líderes cerraron y pusieron el cerrojo en la puerta en contra de el Espíritu Santo….Ellos se reforzaron en su maldad, y le dijeron a el Espíritu de Dios, `sigue tu camino por esta ocasión; cuando tenga una ocasión mas conveniente, yo te llamaré.
(Letters to Battle Creek, p 55-56.)