Tentación

1. EL PLAN DEL ENEMIGO.

Satanás adapta sus tentaciones a los diferentes caracteres y temperamentos de los individuos.
(Testimonios para la Iglesia, T3, 489)

Satanás adapta sus tentaciones a todas las clases.
(Conflicto, 658)

Satanás estudia todos los indicios de la fragilidad humana, nota los pecados que cada hombre está inclinado a cometer, y cuida luego de que no falten ocasiones para que las tendencias hacia el mal sean satisfechas. Tienta a los hombres para que se excedan en cosas que son legítimas en sí mismas, a fin de que la intemperancia debilite sus fuerzas físicas y sus energías mentales y morales.
(Conflicto 611)

No ha habido un instrumento más exitoso que Satanás haya utilizado para tentar al género humano como el apetito. (Cristo Triunfante, 113)

2. EL HOMBRE BUSCA EL PECADO

Hay una diferencia entre ser tentado y meterse en tentación. (Temperancia, 171)

El que busca su placer entre los que no temen a Dios se coloca en el terreno de Satanás, y provoca sus tentaciones. (PP. 204)

3. EL PECADO ES VOLUNTARIO

El acto de tentar es de Satanás, pero el de ceder es vuestro. Toda la hueste de Satanás no tiene poder para forzar al tentado a ceder. No hay excusa para el pecado. (MJ, 428)

Ni aún las mayores tentaciones pueden excusar el pecado. Por intensa que sea la presión ejercida sobre el alma, la trasgresión es siempre un acto nuestro. (PP. 446)

Cuando el alma no hace una entrega completa a Dios, no abandona el pecado, los apetitos y pasiones todavía luchan por el dominio, y las tentaciones confunden la conciencia. (HA, 241)

Satanás puede tentaros; pero de vosotros depende si vais a ceder o no. Toda la hueste de Satanás carece de poder para obligar al tentado a desobedecer. No hay excusa para el pecado.
(MAR, 80)

Satanás es culpable de tentaros, pero vosotros sois culpables de ceder a la tentación. Satanás no tiene el poder de forzar a los tentados para que se vuelvan transgresores. No hay excusa para el pecado.
(Testimonios t4, 616)

4. JESUS VENCIO LA TENTACION

Nuestro Salvador no fue inducido a ceder al poder de la tentación ni siquiera en pensamiento. (…) Esta es la condición en que deben encontrarse los que han de permanecer firmes en el tiempo de angustia. (Conflicto 356)

El Hijo de Dios se colocó en lugar del pecador, y caminó por el mismo terreno en donde Adán pecó; y soportó la tentación en el desierto, que era cien veces más fuerte de lo que alguna vez tendría que soportar la raza humana. (Mensajes Selectos, t3, 154)

Cuando Cristo se veía más fieramente asediado por la tentación, no comía. Se entregaba a Dios, y gracias a su ferviente oración y perfecta sumisión a la voluntad de su Padre salía vencedor. (CRA, 61)

Durante su vida terrenal, Jesús hacía frente a la tentación con un canto. (La Voz, 457)

5. DIOS DA LA VICTORIA SOBRE EL PECADO

Mediante el plan de redención, Dios ha provisto medios para vencer cada rasgo pecaminoso y resistir cada tentación, no importa cuan poderosa sea. (Mensajes Selectos, t1, 94)

Cada tentación (…) puede ser resistida con éxito. (Mensajes Selectos, t1, 145)

Si tan solo quisierais velar, velar continuamente en oración, y si tan solo hicierais todo como si estuvieseis en la presencia inmediata de Dios, seréis salvados de caer en tentación, y podréis esperar llevar hasta el fin una vida pura sin mancha ni contaminación. (T5, 138)

El hombre no puede vencer las tentaciones de Satanás sin que el poder divino se combine con su capacidad. (Mensajes Selectos, t3, 158)

El verdadero hijo de Dios tiene principios profundamente enraizados que no podrán ser movidos por la tentación, porque Cristo habita en él por la fe.
(CSAD 274)

El Señor me ha mostrado que basta su gracia para resistir todas las pruebas, y aunque estas sean más duras que nunca, si tenemos absoluta confianza en Dios, podremos vencer todas las tentaciones y por su gracia salir victoriosos. (Primeros Escritos, 46)

Jesús murió para abrirnos una vía de escape y para que pudiéramos vencer cada falta, resistir cada tentación y finalmente sentarnos con él en su trono. (Recibiréis Poder, 369)

El cristiano sentirá la incitación al pecado, pues la carne desea vivamente la sensualidad, oponiéndose al Espíritu; pero el Espíritu lucha contra la carne, manteniendo una continua batalla. Aquí es donde se necesita la ayuda de Cristo. La debilidad humana se une a la fuerza divina, y la fe exclama: “Pero gracias a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1ªCor.15:57).
(MJ, 112)

Cuando tengas la primera sugestión para hacer el mal, eleva una oración al cielo, y resiste firmemente la tentación para mantener los principios presentados en la Palabra de Dios. La primera vez que aparezca la tentación, enfréntala de manera tan decidida que nunca se repetirá.
(R&H, 9 mayo 1899)

Mientra oramos: “No nos metas en tentación,” debemos evitar la tentación en todo lo posible.
(PP 490)

6. TENTADOS COMO NUCA EN EL TIEMPO DEL FIN

“Cada alma que se empeña en proclamar al mundo el mensaje de amonestación será tentada intensamente a seguir una conducta que niegue su fe.” (MS. t2, 33)

Los que están verdaderamente santificados, vencerán todo deseo pernicioso. (…) Entonces serán la luz del mundo. (Temperancia, 60)

El tiempo de prueba llegará para todos. Por medio de la criba de la tentación se reconocerá a los verdaderos cristianos. (MAR, 158)

Las tentaciones de Satanás son ahora mayores que nunca pues sabe que le queda poco tiempo y que en seguida cada caso será decidido para vida o para muerte. (PE, 46)

El poder que Satanás emplea para tentar y engañar durante el tiempo del fin es diez veces mayor que en los días de los apóstoles. (Spiritual Gifts, tomo 2, p. 277)

Satanás obra con los hombres con más cuidado que con Cristo en el desierto de la tentación, porque sabe que allí perdió la batalla. (Testimonios para la Iglesia, T3, 526)

Sin Cristo no podemos subyugar un solo pecado ni vencer la menor tentación.
(Testimonios para la Iglesia, T4, 348)

Emplee cada momento que le quede libre en hacer algo. De esa manera se cerrará una puerta a miles de tentaciones.
(Testimonios para la Iglesia, T4, 405)

Por la fe en Cristo podéis obtener fuerza para resistir toda tentación de Satanás.
(Testimonios para la Iglesia t4, 554)

Hincando las rodillas, el cristiano obtiene fuerza para resistir la tentación.
(Testimonios t4, 609)

Una única vez que se ceda a la tentación puede llevar toda vuestra vida al traste.
(Testimonios t4, 616)

(En el tiempo del fin) Habrá un pueblo cuyos miembros se aferrarán de tal manera a la fuerza divina que podrá resistir toda tentación.
(1 JT, 398)

Nos enfrentamos con fuertes tentaciones para seguir a la multitud, la cual se apresura hacia abajo; porque de esta manera podemos evitar ser diferentes. Pero debemos aferrarnos a Cristo, y seguir escalando. Si miramos hacia atrás, nos desvaneceremos; si nos soltamos, pereceremos.
(Signs of Times, 31 de julio 1884)